martes, 30 de diciembre de 2008
Cuento de hadas
El principe no puede hacer nada ¿por qué? el principe está en la guerra ¿por qué? porque el deber de un principe es ir a la guerra.
Una princesa violada y muerta a la orilla del camino, por viajar sola en un camino peligroso, los bandidos huyeron y no hay consuelo pues el principe está cumpliendo con su deber en la guerra.
Asi termina el cuento de hadas.
sábado, 16 de agosto de 2008
Ella estaba tendida en su cama con su piel desnuda abrazada sólo con una sabana bañada de perfume y sudor, estaba sola.
Entre aquel aroma, oscuridad e intimidad no resistió la tentación... Nunca lo había hecho antes.
Se acarició, acarició su entrepierna mojada hasta el probable mejor orgasmo de su vida. No podía dejar de pensar en que si un hombre podría ser mejor, él y su sobrevalorado miembro. Y el perfume desapareció entre sus manos...
Era sólo el recuerdo.
miércoles, 13 de agosto de 2008
Una vez mas...
"Aqui vamos, ¿estás lista?" en el silencio parecía evidente la respuesta, pero él hombre, macho como es, no se dejó guíar por las apariencias deslizó su miembro entre las piernas de ella, y aquella mujer abstraída ni siquiera movió un músculo. Después del coito corto que suele venir tan sólo unos minutos, una penetración mediocre, él acaba como era su sueño sobre su rostro.
La miró.
"¡Hey!" dijo moviendola... "Creo que te golpee muy fuerte"
miércoles, 23 de julio de 2008
Les dejo un beso a todos.
Ella lograba oír los pasos tras ella, pasos que exhalaban un putrefacto olor, un olor que a pesar que ella jamás había olido antes de esta manera y en esa magnitud conocía muy bien.
El sonido de los pasos le hacía rogar haber sido mejor corredora de lo que siempre fue, pero en todo caso sería inútil, una presa nunca deja de serlo, sólo da más emoción al cazador, hombre, farsante.
No podría dejar un momento de pensar en ella misma, quizás un poco en su vida, pero sólo ella; dejando para el final y por sólo unos segundos a sus padres y su novio que la esperaba en casa con una sonrisa amarga.
Los pasos a su espalda sonaban cada vez mas cercanos, y no sólo podía pensar en lo dolorosos que eran a cada minuto… a cada paso… cada segundo.
No podía voltear, no debía voltear, no quería ni siquiera ver el rostro deformado por los años y esa actitud psicópata y ver en él todos aquellos miedos personificados, por la imaginación del miedo, qué mas daba reconocer un rostro, lo conocía mejor que el de ella, mejor que el de su novio de la cara amargada, mejor que el de sus padres amorosos, por qué él tras de ella era la portada del miedo, lo había leído y lo había estudiado por muchos años.
Sin la esperanza justo hoy se había topado con él (o él la había encontrado primero) y ahí se encontraba huyendo despavorida, sólo con un poco de sentido común que le decía debes sobrevivir.
Ningún libro le aclararía la mente en ese minuto, ninguno le indicaría aquel pasaje escondido por el que podría huir, ni tampoco ninguno contaría de forma exacta como murió. Ella sería sólo un personaje, pero él sería el protagonista, para toda la eternidad.
jueves, 8 de mayo de 2008
Aylén: reconciliación
En este último año que llevaba con Iván las cosas habían salido muy, muy bien... su madre finalmente se había tranquilizado, y sus notas en el colegio iba mejorando; y a pesar de todo durante las noches añoraba el sonido especial de su celular, una llamada especial; una cabellera pelirroja a su lado y aquel perfume caro que ella misma había regalado.
Hace meses que no la veía, la última vez fue un día lunes en que Gabrielle iba camino al trabajo y tomó el colectivo sin siquiera notarla, Aylén tenía muchas ganas de hablarle.
Esta noche en particular Aylén necesitaba mucho de ella, no era capaza de entender, si estaba tan bien con Iván por qué necesitaba de Gabrielle. La respuesta era siemple: Iván le trajo comodidad a su vida, pero no lo quería, no como a su bella primera novia.
Tomó su celular con todo el deseo de hablarle, pero luego pensó "¿qué tal si no quiere saber nada de mi?", se sentó en la cama y pensó "Bendito sean los sms" y escribió un pequeño mensaje
"Hace mucho que pienso en ti, quisiera saber cómo estás podemos vernos"
Esperó en silencio la respuesta, hasta quedarse dormida (como siempre cuando quería saber algo urgente). A la mañana siguiente se percató se había quedado dormida sin siquiera ver si tenía un mensaje. Revisó, si había uno :
"Qué bueno es saber de ti, ¿nos podemos ver hoy? entre las 4 y las 5 a las 6 debo estar en el centro y debo caminar, ven a mi casa"
Se restregó los ojos satisfecha, y sonrió "muchas gracias".
A las 13:30 Aylén ya se estaba arreglando, las ropas volaban por lo aires ya que no sabía que ponerse para llamar la atención de Gabrielle, no deseaba nada tanto como eso.
A las 14:30 Iván llegó a su casa, y en ese momento tomó la decisión mas express de su vida, bajó la escalera.
- ¡Qué bella te ves!
- Muchas gracias... mm... ¿puedes subir?, tengo algo que decirte.
Lo sentó junto a ella en su alcoba y le dijo "Yo te quiero, pero tú y yo no tenemos nada mas que hacer, por un motivo que no puedo explicarte quiero terminar contigo" él sonrió para si y dijo "lo sé, yo también te quiero, pero lo sé... hace mucho" ella se sonrojó levemente y lo abrazó "No me iré nunca" ni yo tampoco contestó ella.
15:00 : La despedida fue corta, y sin mucha tristeza, ninguno entiende realmente porqué.
La última hora pasó rápído, el almuerzo, el lavado de la loza y una última manito de gato y salió hacia la casa de su pequeña pelirroja.
Llegó sólo en un par de minutos, desearía que Damián, su mejor amigo, le diera la fuerza o el empujoncito para tocar la puerta, y se abre "si madre ya voy" y la piel blanca se asoma, la cabellera que había esperado ver y el perfume que quería oler.
-¡Aylén! ¡sorpresa! ¿me acompañas?
Asintió y caminaron hacia el kiosko de la esquina, resumieron la vida en el camino de ida y vuelta, no había tanto que contar. Pero si Aylén tenía mucho que confesar.
El pedido llegó a la casa de Gabrielle y la hora en que ésta debía irse llegó rapidísimo entre tanta risa y un buen rato.
-¿puedo acompañarte caminando?
-Claro - asintió Gabrielle y agregó.- Sería muy agradable tener una compañía tan linda mientras camino.
Aylén moría por preguntarle a Gabrielle si ya tenía novia, o si había estado con alguien en este momento, su cabeza la atormentaba con esta pregunta pero no podía articular ni siquiera una mísera letra de la pregunta “¿estas con alguien ahora?”. Llegaron a la plaza y una niña hace señas a Gabrielle… era imposible que una chica tan linda estuviera sola.
Se acercó y le dijo “Ya vuelvo iré por Camila” y corrió en dirección a la tienda de chocolate.
- ¿Ella es tu novia?- preguntó Aylén nerviosa.
“No” respondió Gabrielle “No he estado con nadie desde que te fuiste Aylén”. (perdón ¿qué dijo?). “No quiero estar con nadie mas ¿y tú?”. Aylén sintió perder el equilibrio por un segundo, terminé con Iván esta tarde sólo quiero estar contigo, perdón por todo el tiempo que me esperaste dijo y rompió a llorar y la besó.
- ¿Puede ser posible esta vez? – preguntó Gabrielle acariciando su rostro.- ¿Qué hay de tu madre?
- No te preocupes, yo me encargo.
Mmmm… la verdad no sé que siento sobre este cuento, quizá este haciendo algo malo al exponerlo, pero ya la verdad no me importa. Es tan largo que no da ni ganas de leerlo, un saludo a mis niñas que las quiero mucho. También a mi niño princesa que me entiende y me deja hacer estas cosas. No podría tener una princesa mas lindo que tú...
un beso a todos
jueves, 10 de abril de 2008
Bonus =3
Ahhhh ni siquiera tengo una buena trama... tengo muchas ideas pero no sé por qué no quiero desarrollarlas tampoco O_O
Y-Y espero tener un cuento prontoooo...
Estos me gustaron mucho pero no los pondré en el libro por que como mis niñas saben nadie los entendió xD asi que serán como de la premier =D un beso ojalá les gusten
Libros parte 1
Es increíble cómo extraño a Vinter ahora que está en el colegio, las tardes se me hacen infinitas, llenos de aburrimiento y soledad.
Es por eso que decidí hacer algo útil con mi tiempo: leer. Tenía mucho de donde escoger pues la habitación de Vinter era casi una biblioteca, títulos por todas partes, no sabía por dónde comenzar: “El Santuario”, “El sueño de la razón”, “Siddhartha”, “La herejía”, “Violín”, “El nombre de la rosa”, “Hamlet” y tantos otros, cientos de ellos.
No usé un método muy tradicional para elegir uno, tan sólo me base en mi experiencia, así que escogí “Violín”, de Anne Rice, sólo por el hecho que Vinter toca uno.
Debo confesar que las largas tardes de lectura me complicaron un poco.
Libros parte 2: “Violín”
-No
“¿Estás segura? Yo estoy seguro que oí un violín afuera” dijo mientras miraba por la ventana.
-No, y si alguien está tocando no es para ti.
“¿Y si es Stefanovsky?”
-¿Qué si es quién?
“Stefanovsky”
-Estás loco, déjame estudiar.
Libros parte 3:
Película 1: “En boca de la locura”
Me demoré unos 20 minutos en entender cómo se enciende el dvd, otros 10 minutos en descubrir que lo cuadrado era la caja del disco, 5 minutos en saber cómo se pone el cd y otros 20 en lograr proyectar la película.
“Nunca había visto algo así en mi vida ¿cómo puede ver Vinter estas cosas sin morirse de miedo o caer en paranoia?”
“Maldito disco” y lo arrojé por los aires.
-Llegué- escuché decir.
-Vinter, Vinter… una película… me dio mucho miedo
-Mira el libro que me conseguí
Leí el titulo… “In the mouth of madness”
miércoles, 26 de marzo de 2008
Cuento =3
( Fiesta de felpa )
La fiesta era un viernes por la noche, el peluche del vecino, Sr. Conejo, me había invitado; iba a ser en una casa muy lejos de Vinter por eso yo no quería ir pero ella insistió tanta que decidí si ir.
El Sr. Conejo me contó durante el camino que el dueño de la casa estaba con gripe y como todos los niños de su edad, cuando estaban enfermos, se quedaba en la habitación de sus padres.
Así fue como llegamos a la fiesta de Don Pepino, el osito anfitrión, este nos dio la bienvenida y minutos después todos nos encontrábamos bailando, con la música fuerte y muy alegres.
Nunca podré olvidar ese momento en que se abrió la puerta, el momento en que vi esos ojos, nunca olvidaré como se abalanzó sobre nosotros, ni como el algodón se regaba por el aire y el piso. No recuerdo cómo salí de la habitación, pero si recuerdo que el Sr. Conejo nunca salió.
Caminé a casa lentamente y antes de llegar con Vinter, sano y salvo, decidí hacer una parada, golpee la puerta…
- Hola, tengo algo que decirte sobre el Sr. Conejo.
Al fin el cuento que siento mioooo, este me gustó mucho por eso lo subo, espero que les guste yq ue me den su opinión, si no les gusta díganlo igual, espero saber pronto de todos y asdf!
miércoles, 19 de marzo de 2008
Primera entrada!!!!
La niña invierno
Hace algún tiempo… de hecho creo que fue hace un par de semanas, conocí una chica de tez pálida al borde de un gris, cabello largo y negro con apariencia húmeda y que a pesar de su expresión enfermiza, un tanto inexpresiva, te provocaba un intenso sentimiento muy dulce, mucha ternura.
No sé si era sólo yo, si era mi fascinación ante ella la que provocaba una atención formidable en su persona o si simplemente imaginaba, pero sobre la cabeza de ella había una extraña nube gris, casi imperceptible, pero yo la vi; me fije un poco mas y se notaban unas pequeñas gotas, como una llovizna sólo para ella, que caía sobre su cabello húmedo.
Ella tan sólo me miró y dijo “Odio el invierno”.
Próximamente mas leseritas (y aprenderé a usar esta cosa ò_ó) y podrán dejar sus comentarios... espero =D
